Cómo se hizo

Un repaso cronológico a los distintos hitos desde que nació la idea de realizar el viaje.

Enero Empezamos a leer diarios para conocer los puntos y excursiones más interesantes y así perfilar un itinerario y cantidad de días. Glacier & Waterton, Banff, Yoho, Jasper & Wells Grey. La idea inicial es inicio y fin en Calgary pero quizás Seattle o Vancouver en círculo sea lo mejor para encontrar vuelos.
5 de febrero Aparecen ofertas de Iberia y todo se precipita. Hacemos un borrador de días necesarios con lo que llevamos apuntado y el total asusta: necesitamos 23 días para ir relajados. Ciudades, el tiempo mínimo. Calgary y Vancouver resultan mucho más caros que Seattle, pero este sale por 722€ por persona con escalas asumibles. Tras una hora renovando la sesión del navegador, nos decidimos a pulsar el “Pagar billetes”. Ya daremos explicaciones sobre los 18 días laborables necesarios.
6 de febrero Complementamos el vuelo con el seguro de viaje. Columbus, con un código de descuento, sale por 122€ los dos.
7 de febrero Empezamos a mirar con más detenimiento los primeros alojamientos. Seattle es ridículamente caro, los hoteles más decentes de la zona mejor comunicada no bajan de 150€ por noche. Hicimos bien en reducir al mínimo los días de ciudad. Nos planteamos por primera vez AirBnb y enviamos un mensaje a la dueña del que parece tener la mejor relación calidad precio.
9 de febrero Visto lo caro que es Seattle, no nos arriesgamos a esperar más y contratamos las dos noches en la habitación privada por AirBnb de una señora con buenas críticas.
10 de febrero Cerramos también el alquiler de coche. RentalCars nos hace una rebaja tras enseñarle una captura de Rastreator dándonos un importe menor del que nos ofrecían. Toyota Corolla, ya que el Chrysler 200 no lo tienen en 5 puertas. No hay extra por cruzar la frontera.
11 de febrero Resulta que a nuestro paso por Glacier serán días de admisión gratuita a los National Park. Es decir: probablemente estén saturados de gente. La única forma de evitarlo es replantearnos el itinerario y hacerlo en el sentido de las agujas del reloj.
12 de febrero Antes de seguir reservando noches, hay que ir dejando ya la lista definitiva de cosas a ver en cada lugar para calcular las estancias. Dormir en Vancouver es muy barato, pero los precios para visitar según qué cosas asustan. Usamos el DayCalc para saber el mejor momento en el que visitar algunos miradores.
13 de febrero Cerrada la lista de puntos a visitar para Vancouver y Wells Gray, podemos proceder al alojamiento. Y aunque coqueteamos con un Best Western en North Vancouver, al final Airbnb sigue monopolizando las reservas. Enviamos las solicitudes de “déjame dormir en tu casa porfa porfa”.
14 de febrero Por San Valentín terminamos de definir los puntos de visita de Jasper, intuyendo que harán falta bastantes noches. También empezamos a contactar con gente que revende sus pases anuales para Parks Canada. No son baratos así que interesa poder ahorrarse unos euros.

Tal y como temíamos, la Icefield Parkway tiene tanto por ver que será necesario pasar una noche a medio trayecto de Jasper a Yoho. Y la escasa oferta provoca que los precios se disparen. The Crossing Resort tiene opiniones horribles, y Glacier View Inn parece completo. Pero no, tenemos suerte y por correo nos ofrecen una habitación. Duele el precio, pero es o eso o dejar fuera cosas que nos apetece ver y hacer.
1 de marzo ¡Feliz Día de las Baleares! A menos de 180 días del despegue, todavía nos quedan por cerrar los alojamientos para las últimas 9 noches. Las de Banff están costando, ya que ninguno de los asequibles parece contestar y empezamos a mirar Canmore a media hora como una posibilidad. Waterton Lakes parece ofrecer más de lo que parece, y también ser el lugar más propicio para avistar (¡y huir!) de osos.
5 de marzo A falta de la confirmación de unas cabañas de East Glacier, quedan cerradas todas nuestras noches y con ello nuestro itinerario. Nuestro último alojamiento al norte de Seattle volverá a ser con Airbnb y en él nos recibirán tres Golden Retriever.
11 de marzo Los encargados de atención al cliente de Iberia a través de Twitter y el teléfono no se ponen de acuerdo sobre sí los 55 minutos en Madrid son suficientes para no perder la escala con el vuelo a Chicago. Finalmente, nos cambian sin coste el tramo entre Palma y Madrid para llegar en el vuelo anterior, ampliando así el margen.
13 de marzo La de vueltas que va a dar el alojamiento de Banff. Tras encontrar un tercero que nos convence más que los anteriores, procedemos a cancelar las reservas previas. Mientras, pensamos si aceptar el cambio de vuelo a Madrid pagando nosotros la noche en Barajas.
15 de marzo Volaremos el día anterior para no perder la conexión a Chicago. Reservamos noche en el hotel Nuevo Boston, esperando que tras reclamar a la vuelta del viaje nos reembolsen los gastos al tratarse de motivos ajenos a nuestra voluntad.
22 de marzo Tras encontrar una nueva oferta de alquiler de coche que hacemos llegar a Rentalcars, nos igualan el precio y nos devuelven 42 €.
20 de abril Llega un día marcado en rojo en el calendario ya que a las 15:00 hora peninsular se abren las plazas limitadas para acceder en autobús a Lake O’Hara. L reduce al máximo posible los pasos a realizar en la hora H, pre-registrándose en la web y avanzando a las 14:55 todo lo posible en el proceso antes de que se abra la veda. A las 15:00 exactas pulsa el botón que hasta ese momento retornaba un error de “todavía no se ha abierto el plazo”... y parece funcionar. Según va rellenando una serie de formularios que no parecen terminar nunca, la web se va saturando hasta el punto de dar errores en algunos pasos que la obligan a recargar la pantalla. Afortunadamente, el portal conserva el estado del carrito de la compra durante 20 minutos, por lo que superada la fase de añadir el producto solo es una cuestión de paciencia y perseverancia. La última pantalla de error es preocupante, ya que se produce tras pulsar el botón de “Pagar”. Pero el cargo ya aparece en la cuenta corriente, y al acceder al área personal podemos comprobar que ya tenemos número de reserva. Lo hemos conseguido.
28 de mayo Llega el temido momento de cada medio año en el que hacer el cambio de armario, y para dejar ya apartado parte de nuestro equipaje consultamos la previsión del tiempo con la intención de empezar a planificar qué ropa llevar. De los 18 días que pasaremos en destino, solo Seattle y Vancouver nos recibirán con temperaturas algo más suaves, mientras que en el resto de paradas nos acompañarán diferencias entre temperaturas mínimas y máximas bastante amplias. Alternaremos mediodías a 20 grados y noches rozando los 0 grados, así que nuestro equipaje será muy similar al que confeccionamos para Islandia basado en “capas de ropa”.
5 de junio Quedan 80 días para nuestra salida, y empezamos a detenernos zona por zona para estudiar cuál sería el orden más conveniente en el que visitar las cosas por proximidad, horas de amanecer y atardecer, etc. Y algo muy importante, qué opciones tendremos a mano para engullir pizzas, hamburguesas y “fried calamari” allí por donde pasemos.
9 de junio Según estamos planificando ya de forma concreta el paso por Athabasca Glacier, descubrimos que Brewster ya no ofrece de forma individual el traslado y pequeño paseo sobre el glaciar. Solo existe de forma combinada en un pack que te obliga a pagar también por la turistada del Skywalk… y subiendo el precio de 57 a 80 dólares canadienses. Una lástima.
12 de junio A nuestro paso virtual por Banff, reservamos ya la lanzadera hasta Sunshine Meadows. Proporcionalmente bastante más caro que el Lake O’Hara de Yoho, esto nos cuesta 60 dólares canadienses en total. Por lo menos es cancelable con hasta 48 horas de antelación.
13 de junio Despertamos con una mala noticia: nuestros anfitriones de North Vancouver nos informan de que no tendrán la casa en condiciones debido a que sus últimos huéspedes la han dejado llena de chinches. A 80 días vista, parece una excusa. Nos piden que seamos nosotros los que cancelamos la reserva, un absoluto sinsentido con el que pretenden que nosotros paguemos una penalización y ellos eviten así un comentario negativo que se genera automáticamente en el sistema y, probablemente, una penalización económica para ellos. Tras informar de lo ocurrido a Airbnb deciden cancelar la reserva en nombre del anfitrión y nos reembolsan el 100% del importe. Ahora queda encontrar, con mucha menos antelación que durante la primera vez, un nuevo alojamiento económico y atractivo en la ciudad canadiense.
3 de julio Apenas 50 días para la inauguración. Mapas para el GPS descargados, dossier definitivo encarrillado y maqueta del diario lo más preparada posible para surtirlo de material.
10 de agosto No queda nada. Turno de hacer una lista completa con todas las direcciones y/o coordenadas GPS que nos interesará introducir en un largo y tedioso proceso en el navegador Garmin de mi suegro.
13 de agosto ¡Solo diez días! Todavía queda algo por decidir: qué hacer en nuestra larga escala de ocho horas en el aeropuerto de London Heathrow el día de nuestro regreso. A la opción obvia de pasar la larga espera simplemente paseando por la terminal, se le suman dos planes: invertir algo menos de 40€ cada uno entre taquilla y transporte para pasar unas cinco horas en la ciudad, o invertir más o menos la misma cantidad para pasar algo más de esas cinco horas descansando en la tranquilidad de un hotel muy cercano al aeropuerto. Todavía indecisos.
18 de agosto Hotel para descansar unas horas en Londres reservado. Mapas y dossier con la planificación del viaje impresos. Previsión de equipaje realizada, ahora solo falta hacer las temidas maletas. ¡Esto se acerca!
19 de agosto El precio del alquiler del coche vuelve a bajar una vez más (y ya van varias). Contactamos con Rentalcars y en menos de una hora nos contestan aprobandonos la rebaja. Desde que reservamos hasta ahora ya nos han devuelto casi 100 € por continuas mejoras de precio.
22 de agosto Hacemos el checkin online. No se nos da opción a elegir asiento, si no que se asignan aleatoriamente. Si no recordamos mal, en ocasiones anteriores se podían elegir previo pago.
23 de agosto ¡Nos vamos!