Cómo se hizo

Un repaso cronológico a los distintos hitos desde que nació la idea de realizar el viaje.

30 de enero
  • Decidimos visitar Yellowstone en particular y el medio-oeste en general abortando así por enésima vez los planes de Londres.
  • Anotamos las primeras paradas obligatorias del itinerario: Yellowstone, Grand Teton y Monument Valley.
  • En función del itinerario, optamos por Salt Lake City y Las Vegas como los mejores aeropuertos para poner principio y fin al viaje.
1 de febrero
  • Completamos la lista de puntos de interés con clara preferencia por los National Parks. Se unen Arches, Zion y Bryce Canyon.
  • Mantenemos Las Vegas como único núcleo urbano por la conveniencia del aeropuerto, la existencia de sendos outlets, la buena relación calidad/precio del alojamiento y la posibilidad de relajarse en la piscina al terminar el viaje.
  • Anotamos el Stratosphere como primera opción para pernoctar en la ciudad del pecado. Se encuentra algo alejado de la zona más concurrida del strip, pero el precio roza lo ridículo en comparación con el resto de oferta.
  • Para evitar ser víctima de la fuerte demanda y escasa oferta de precio contenido dentro del parque, reservamos ya las noches en el Lake Lodge de Yellowstone. Lo hacemos debido a que la reserva es cancelable sin penalización.
  • El primer vistazo a los vuelos es poco alentador. Con Expedia como el portal que arroja mejores resultados, ninguna combinación baja de los 1000 euros. Muy por encima de los 600 de hace tres años. Nos marcamos como meta encontrar algo alrededor de los 800.
5 de febrero
  • Empezamos a estudiar de verdad a través de diarios de LosViajeros.
  • Añadimos Canyonlands National Park y Dead Horse State Park como visitas obligadas cercanas a Arches.
  • Ampliamos las fechas y nos vamos ya a 18 días en ruta, 19 si contamos con el cambio de día en el vuelo de regreso.
  • Anotamos Moab como la opción más evidente para pasar la noche durante el tiempo que dure la visita a Arches y el resto de parques cercanos. Por su estratégica situación, no será barato.
6 de febrero
  • No hay discusión sobre pasar la noche en The View con vistas a Monument Valley, por muy caro que sepamos que vaya a ser. Siendo otro punto que debemos reservar cuanto antes debido a su exclusividad, corremos el riesgo y pagamos ya los 190€ por una noche pese a poder perder el 10% en caso de cancelación.
11 de febrero
  • Indagamos sobre unas cabañas en las que pernoctar en la zona de Grand Teton, pero lo excesivamente austero de sus prestaciones nos lleva a descartarlas.
  • Descartamos también las galerías de tiro en Las Vegas, demasiado desembolso para algo tan anecdótico.
13 de febrero
  • Que los precios de vuelos sigan sin bajar nos lleva a pensar en un plan B que suponga un recorrido circular partiendo de y llegando a Las Vegas, pero esperamos no tener que recurrir a él.
17 de febrero
  • Revisitamos la oferta hotelera de Las Vegas con la esperanza de encontrar alguna otra buena oferta cuya diferencia con el Stratosphere se vea compensada por la cercanía a la zona más concurrida del Strip.
  • Recibimos una invitación de boda para el 2015… en Austin, Texas. Todavía no tenemos cerrado este viaje, y ya empezamos a especular con el próximo.
23 de febrero
  • Un diario nos descubre la posibilidad de que la escala interna nos deje en Jackson Hole en lugar de Salt Lake City, ahorrándonos 5 horas de carretera. Los precios son los mismos, así que lo añadimos a nuestras búsquedas diarias a la espera de que bajen las tarifas.
24 de febrero
  • El Lake Lodge de Yellowstone ya está completo para finales de agosto. Hicimos bien reservándolo cuanto antes.
25 de febrero
  • Deshacemos el cambio de plan de los vuelos que ideamos hace dos días, debido a que duplica el recargo del alquiler de coche.
28 de febrero
  • Paso de gigante en el alojamiento en Las Vegas. Las reformadas habitaciones Go Deluxe nos convencen para que el elegido sea el Flamingo.
5 de marzo
  • Los días pasan y los vuelos siguen manteniéndose en los 1000€ por persona, provocando que empecemos a impacientarnos.
  • Far From Any Road es la primera canción que se gana un puesto fijo en la banda sonora del viaje, si es que lo confirmamos algún día.
13 de marzo
  • Tras una alarmante subida de precios en los vuelos, contactamos con Simartour y el precio que nos dan se acerca a nuestro presupuesto, más aún incluyendo un seguro. Damos la orden y bloqueamos las plazas, viaje confirmado.
  • Además ha sido la combinación perfecta: la mayoría de vuelos con Swiss, llegada a Salt Lake City con tiempo para hacer kilómetros hacia Yellowstone y regreso de Las Vegas por la tarde.
  • Reservamos dos noches en Virginian Lodge (Jackson Hole) para nuestra visita a Grand Teton. Ligeramente por debajo de la media de precios del pueblo, nuevamente caro por el turismo.
14 de marzo
  • Empieza el baile de correos y mensajes con RentalCars y AutoEurope para decidir con quién reservar el coche. La compañía está clara, Alamo.
  • Localizamos Pocatello como un buen punto intermedio entre Salt Lake City y Yellowstone para la primera noche. Reservamos en un Best Western.
15 de marzo
  • Reservamos en euros y con cargo inmediato las dos noches en el Sleep Inn de Moab, punto de estancia definitivo durante la visita a Arches National Park.
  • Para las visitas consecutivas de Bryce Canyon y Zion, dudamos entre separar noches o unificarlas en un único hotel. En el segundo caso un Best Western de Mount Carmel sería el elegido.
16 de marzo
  • Aún sin conocer con qué portal reservarlo, decidimos qué categoría de vehículo de Alamo reservar. Por prestaciones y escasa diferencia de precio respecto a categorías inferiores nos decantamos por el “Standard”, Chrysler 200 o similar.
17 de marzo
  • Añadimos Goosenecks State Park como posible parada poco antes de alcanzar Monument Valley en nuestro viaje desde Moab. No mejora los demás puntos, pero prácticamente pasamos por delante.
  • Descartamos Four Corners, el excesivo desvío no se ve compensado por lo que encontraremos allí.
  • A través de foro nos decantamos por las Citi Oro como la mejor opción para pagar en divisa extranjera durante el viaje. Realizamos la solicitud vía internet y a través de una operadora telefónica que vemos en pantalla.
20 de marzo
  • Una semana después todavía no hemos recibido la copia de la reserva por parte de Simartour. No nos inquieta porque no es nuestra primera experiencia con ellos y nos comunicamos a diario.
  • Ya tenemos decidido reservar el vehículo con RentalCars, pero no podemos tramitarlo hasta tener los números de vuelo.
  • Llega un mensajero de MRW a casa con las solicitudes de tarjeta de crédito. Las firmamos y se las lleva rumbo a Citibank para que las evalúen.
22 de marzo
  • Un nuevo diario nos da pistas sobre dónde comer tanto en Yellowstone (Grand Village Dining, Soda Fountain) como en Grand Teton (Signal Mountain Lodge).
  • Nos planteamos cambiar las noches del Virginian Lodge por ese alojamiento dentro del propio parque, pero la diferencia de precio es excesiva.
23 de marzo
  • El portal oficial de los National Park es una visita obligada. En el caso de Arches, incluso ofrece una lista con los mejores arcos a visitar en el amanecer y el atardecer.
  • Durante la visita a Arches resulta muy atractiva la excursión de Fiery Furnace con reserva previa, pero no podemos permitir dejar tres horas destinadas a ello.
  • La idea de unificar las noches de Bryce y Zion se diluyen al ver la conveniencia de dormir más cerca de cada uno para aprovechar el tiempo.
24 de marzo
  • Cerramos al fin la reserva del coche de alquiler. Sumando pagos ya realizados y los ya comprometidos en destino, la suma de vuelos, coche y alojamiento alcanza los 3.800€. Sumando combustible y comidas, lo habitual será alcanzar los 2.200€ por persona, dentro de lo previsto.
25 de marzo
  • Pasamos a elegir asientos en todos los vuelos del viaje para asegurar ciertas condiciones (probabilidad de tener niños cerca, lado de la cabina, etc.). Lo conseguimos en todas menos en Edelweiss, que nos pide 40 francos suizos por asiento.
26 de marzo
  • Conseguimos ahorrarnos la mitad del coste del Annual Pass para los parques nacionales gracias a un compañero de trabajo con el que repartir los 80 dólares.
29 de marzo
  • Anulamos la reserva del Flamingo para rehacerla a través de Hoteles.com aprovechando un 10% de descuento que hemos recibido. Ganamos 35€ de diferencia y realizar el pago en origen.
31 de marzo
  • El alquiler de coche sigue coleando, ahora no está tan claro que pertenece al programa de fidelidad de Alamo nos brinde el conductor adicional sin recargo. Debemos confiar en la buena fé de la oficina de Salt Lake City, y a través de un familiar que puede contactar por teléfono conseguimos bastantes garantías de ello.
1 de abril
  • Recibimos sendos mensajes de texto informando de que nuestras tarjetas de crédito Citi Oro han sido aprobadas.
2 de abril
  • Con el compañero de trabajo ya de regreso de su viaje a salto entre las dos costas, recibimos en mano el Annual Pass por mitad de precio.
3 de abril
  • Recibimos físicamente la primera de las dos tarjetas Citi Oro ya aprobadas. Activarla y obtener acceso al extracto vía web supone apenas cinco minutos.
  • Tomamos una decisión sobre las últimas noches que faltaban. No unificaremos Bryce Canyon y Zion.
  • Para Bryce Canyon reservamos una noche en el Best Western Ruby’s Inn a través del portal Central de reservas.
  • Para Zion nos decantamos por el Canyon Ranch Motel en Springdale, la opción perfecta para tener el parque a tiro de piedra. Iniciamos el trámite vía correo electrónico, ya que no disponen de motor de reservas online.
4 de abril
  • Recibimos la segunda tarjeta Citi Oro y repetimos el proceso de activación.
  • Empiezan a llegar al buzón los folletos solicitados a través de Internet a diferentes oficinas de turismo. El primero es el de Moab, y es uno de los mejores que hemos visto.
5 de abril
  • La gerencia del motel en Springdale confirma nuestra reserva por correo electrónico, dejando así ya cerrados todos los alojamientos del viaje.
  • A través del mismo compañero que nos facilita el Annual Pass descubro 500px, una red social de fotógrafos tanto amateur como profesionales en la que perderse descubriendo fotos fantásticas sobre los sitios que vamos a visitar.
11 de abril
  • L resulta ganadora de un sorteo de la web Planeta de libros por el cual recibirá por correo el libro del catálogo que ella decida. No cuesta mucho decantarse por la guía Lonely Planet de Estados Unidos. Hoy la tenemos ya en nuestras manos.
12 de abril
  • Dentro de la oferta de excursiones y senderismo de Zion, Angels Landing ocupa un puesto muy destacado. Pero la duración (4 horas), lo pronunciado del ascenso y la existencia de varios tramos con peligrosos precipicios no ayudan a que nos animemos.
13 de abril
  • Siguiendo el consejo de un viajero y movidos por el temor a no disponer de suficiente tiempo en Arches, hacemos un pequeño cambio de planes. En lugar de dos noches en Jackson Hole, pasaremos solo una y al segundo día saldremos rumbo al sur en cuanto se ponga el sol. Así ganamos un buen trecho al recorrido de 8 horas entre Jackson y Moab, y al día siguiente si no hay imprevistos podremos ya visitar parte de la zona.
  • Contactamos con el Virginian Lodge a través de correo electrónico para intentar modificar la reserva sin tener que pagar los 10 dólares de penalización por cancelarla.
  • Para esa noche intermedia, localizamos Evanston ligeramente al este de Salt Lake City como la mejor opción.
14 de abril
  • El Virginian Lodge nos contesta positivamente: modifican la reserva a una sola noche sin tener que pagar ninguna penalización.
  • Reservamos el Quality Inn de Evanston, donde haremos la parada intermedia entre Jackson Hole y Moab.
16 de abril
  • Vamos creando mapas en Google Maps de cada parque, marcando los puntos de interés. Que Google Street View haya llegado a algunas rutas de senderismo es una gozada.
13 de mayo
  • Alamo comunica a todos sus socios del programa de fidelización que a partir de junio dejarán de tener incluido en conductor adicional de sus reservas. Es un imprevisto que nos supone modificar la reserva para incluir un paquete de extras que incluye este servicio además del depósito lleno, todo por un incremento de 108€.
16 de mayo
  • Alamo nos comunica ahora que respetará el conductor adicional de las reservas realizadas antes del aviso en el cambio de sus políticas. ¿Significará eso que nos hemos precipitado contratándolo como extra?
20 de mayo
  • Finaliza el culebrón de Alamo. Escondido en la sección de su web para preguntas y respuestas, encontramos una cláusula por la que reservas realizadas a través de intermediarios (como Rental Cars) no se beneficiarán de las ventajas del programa de fidelización. Así que resulta que no hubiéramos disfrutado del conductor adicional aunque no hubieran cambiado su política. Hicimos bien.
25 de mayo
  • Comprobando nuestros vuelos en CheckMyTrip, descubrimos que nuestra escala a la ida en Chicago ahora es 20 minutos más larga. Extrañados por no haber sido avisado, preguntamos a Simartour. No tarda en confirmarnos el cambio. No es una mala noticia: algo más de margen para pasar el control de entrada al país. El número de vuelo también ha cambiado, así que actualizamos también la reserva del alquiler de coche a nuestra llegada a Salt Lake City.
29 de mayo
  • Una newsletter de Autoeurope anuncia nuevos descuentos en alquiler de coche. Una reserva equivalente a la nuestra con Rental Cars, costaría ahora 32€ menos que lo que tenemos contratado. Avisamos a la segunda y tras unas horas esperando respuesta, nos confirman que igualan la oferta y nos reembolsarán dicha diferencia en un máximo de 5 días<./li>
16 de junio
  • Creamos una cuenta en ING Direct, que se decanta como la mejor opción para obtener dólares en metálico. Con la tarjeta de débito de la entidad podremos extraer dinero en cajeros estadounidenses con un 2% de penalización respecto al cambio oficial, más 2 euros fijos de comisión. Para las cantidades que prevemos requerir, ya salimos ganando respecto al cambio que nos ofrecen las entidades habituales en las que consultamos el precio para obtener dólares antes de partir. Y nos ahorramos la habitual "ronda de bancos" en las semanas previas a iniciar el viaje.
21 de julio
  • Ahora que se inicia el tramo final, es hora de poner en orden toda la información amasada y empezar a confeccionar las etapas una a una, midiendo tiempos y pensando en qué abarcar cada jornada.
6 de agosto
  • Llevados por el hecho de que el seguro de viaje incluido en la reserva de los vuelos solo cubre 50.000€ de gastos médicos y que excluye lesiones como consecuencia de actividades de senderismo, decidimos contratar de forma adicional un seguro con Columbus Direct. Por 107,72€ nos cubrimos los dos por valor de 14 millones de euros de cobertura médica, incluyendo todas las causas razonables y gracias a un código de descuento y a contratar el servicio a través de su web internacional. A través de la web española el precio y la cobertura son peores.
7 de agosto
  • Cambiamos las noches de Las Vegas. Los 181€ del Flamingo se convierten en los 426€ del Caesars Palace. Es más del doble y rompe nuestra intención de "aprovechar que en Las Vegas se duerme barato", pero las piscinas del Caesars, la categoría del hotel y las dudas sobre posibles ruidos y ambientes en el Flamingo nos acaban empujando al trueque.
11 de agosto
  • A razón de diez euros por permisos y previa reserva de cita a través de Internet para evitar colas, conseguimos en tráfico sendos permisos internacionales de conducir. Al parecer es una lotería que, en caso de requerirlo, un agente estadounidense haga más caso a este que al nacional, pero por el precio no merece la pena arriesgarse.
13 de agosto
  • A menos de un mes para nuestra visita a los Outlet de Las Vegas, ya estamos en plazo para obtener a través de su web los cupones de descuento y el resguardo para el talonario de vales que la cadena de centros ofrece a sus socios del programa de fidelidad.
19 de agosto
  • Empiezan a surgir titulares alertando sobre la posible erupción en cualquier momento de un volcán islandés, recordando lo ocurrido hace unos años sembrando el caos en el tráfico aéreo europeo. Perder parte de la inversión económica realizada asusta, pero lo que nos tiene absolutamente en vilo es quedarnos sin viaje. Esperan unos últimos días muy inquietos.
23 de agosto
  • El volcán islandés erupciona. De forma todavía poco visible y provocando por ahora solo medidas de precaución en las carreteras y espacio aéreo de Islandia. Pese a las repetidas menciones a que Europa está más preparada que hace cuatro años, no podemos evitar estar inquietos.
26 de agosto
  • Ha habido suerte y el volcán no parece haber provocado problemas en el espacio aéreo. ¡Nos vamos!