You are being watched…

Facebooktwittergoogle_plus

Person of Interest

NOTA: El siguiente artículo trata sobre la serie de televisión Person of Interest emitida por la cadena estadounidense CBS. El artículo no desvela ningún detalle sobre su trama, por lo que no existe riesgo de spoilers con su lectura.

Regreso a una zona de confort: las series de televisión.

En lo que se refiere a las series estadounidenses (y británicas, que vienen pegando fuerte) a las que nos enganchamos gracias a una conexión a internet y unos buenos subtítulos –salvo si eres de los valientes-, podemos diferenciar dos grandes grupos. En realidad podemos sacar muchas más clasificaciones, pero para lo que me ocupa me basta con dos.

En el primero solo entran unas pocas elegidas, aquellas cuya única mención basta para detectar entre la multitud a numerosos fieles a ella y que incluso a los menos involucrados en el terreno de los series acaba sonando cuando las cadenas nacionales las estrenan como “la serie de moda”. En este saco podemos meter nombres como The Walking Dead, Game of Thrones, Homeland o la extinta Breaking Bad, que han alcanzado cotas de popularidad difícilmente superables. Cuando en un círculo de serieadictos alguien reconoce no seguir alguna de ellas, se le considera menos digno del título.

El segundo saco podría llamarse el de las “tapadas”, series que gozaron de un digno esfuerzo de publicidad y marketing, que aparecieron en espacios y columnas de televisión en el momento de su anuncio o estreno, pero que pasaron a un segundo plano a las pocas semanas de su irrupción y no protagonizan los debates sobre la actualidad televisiva salvo cuando llega un final de temporada el cual parezca obligado mencionar. Podemos poner esta etiqueta a títulos como Boardwalk Empire, The Mentalist, Marvel’s Agents of S.H.I.E.L.D., Grey’s Anatomy o The Big Bang Theory. Seguirlas te da puntos extra como seriéfilo, pero no hacerlo tampoco te penaliza especialmente.

En el segundo grupo entra la serie de la que quiero hablar hoy la cual para mí es, y esto está más que meditado, una de las series más en forma de la actualidad si no la que más. Hablemos de Person of Interest.

You are being watched. (…) Violent crimes involving ordinary people; people like you. (…) They wouldn’t act, so I decided I would. (…) You’ll never find us, but victim or perpetrator, (…), we’ll find you.

Estás siendo observado. (…) Crímenes violentos involucrando a gente corriente; gente como tú. (…) Ellos no actuarían, así que decidí que yo sí. (…) Nunca nos encontrarás, pero víctima o agresor, (…), te encontraremos.

Pongámonos en situación: Person of Interest nació hace 3 años con una serie de ganchos para el gran público: elementos de ciencia ficción, co-protagonizada por un Michael Emerson en plena depresión “después de Lost” y creada conjuntamente por el omnipresente J. J. Abrams y Jonathan Nolan, hermanísimo de un Christopher Nolan que por aquel entonces estaba en la cresta de la ola tras el éxito cinematográfico “Inception“.

La premisa de la serie, aunque tal y como veremos es solo un punto de partida, es una extraña pareja formada por Harold Finch (Michael Emerson, Lost) y John Reese (Jim Caviezel, Frequency, The Passion of the Christ). Este par de misteriosos personajes evitan desde las sombras que tengan lugar asesinatos “menores”. El modo en el que pueden anticiparse a la sucesión de dichos asesinatos es un punto clave y que se desvela de forma temprana en la serie, pero prefiero mantener esa información fuera de este artículo.

El show no tuvo el mejor inicio posible. Efectivamente la sinopsis no mentía, y tras una breve introducción y descubrimiento de los dos protagonistas tenemos a este peculiar dúo evitando asesinatos inminentes sin el apoyo de las fuerzas de la ley. Ya desde el inicio se empiezan a dar pinceladas acerca del cómo consiguen la información, pero sin embargo sus primeras semanas pecan de mostrar una serie demasiado procedimental, muy centrada en resolver el caso de la semana y dando muy poco protagonismo a una trama mayor. Algo que no necesariamente tiene por qué ser negativo (ahí tenemos casos de éxito como CSI) pero que sí supuso una decepción para un público que esperaba una “gran historia” a la que permanecer enganchados y en ascuas semana tras semana.

Pero la cosa no tardó en cambiar. Ya a mediados de su temporada inaugural y tras conseguir unas audiencias no escandalosas pero sí suficientes para asegurarse un curso completo, la serie evolucionó. Y lo hizo en base a dos grandes estrategias: introducir por fin un arco argumental mayor, y sobre todo los personajes. Muchos personajes. Finch y Reese eran solo la punta del iceberg; sin abandonar en ningún momento la idea de un dúo protagonista, de forma gradual y perfectamente orquestada la serie fue haciendo acopio de un elenco de personajes secundarios que parecían aterrizar en el show para solo una semana, pero se iban convirtiendo en recurrentes hasta conseguir tantas o más simpatías que los dos cabezas de cartel (lo cual en el caso de Caviezel no era complicado, tras recibir bastantes críticas en sus primeras semanas).

Carter. Fusco. Zoe. Elias. Shaw. Simmons. Bear. Quinn. Groves. ¿Demasiados, verdad? Pues todos y cada uno de ellos se ha convertido en un punto a favor de la serie, aunque en algunos casos pueda parecer que caen en el olvido cuando se encadenan varias semanas sin su presencia. Todos ellos personajes con personalidad, motivos, y un papel que jugar en un momento u otro de la gran historia que contar, que cada vez se vuelve más ambiciosa y para la cual todavía no se divisa un techo.

Incluso el bueno de Caviezel ha ido mejorando a pasos agigantados, pasando de ser una suerte de “Chuck Norris más Jack Bauer” con frases categóricas y muchos puñetazos a ser una figura de la que queremos saber más y sabe en cada capítulo reírse la cantidad justa y necesaria de sí mismo. Sobre Emerson no se puede decir nada que sorprenda: es un actorazo y por suerte o por talento consigue personajes fantásticos. Le ocurrió con Benjamin Linus, y lo vuelve a conseguir con Harold Finch.

Person of Interest es una serie a seguir muy de cerca. Puede que algún día los astros se alineen, la CBS quiera dotar de más notoriedad a una de sus pequeñas joyas y consiga mayor proyección a escala internacional. O puede que nunca ocurra, y se quede como ese pequeño secreto que compartimos los que la conocemos, de esos maravillosos manjares que no te importa disfrutar en círculos cerrados. Tras ese punto de inflexión que fue el ecuador de la primera temporada, la serie no ha hecho más que subir y subir. Primero con un gran final en su primer año. Luego con una segunda entrega que no solo mantuvo el nivel si no que se reafirmó como algo más de lo que parecía en un inicio. Y ahora, tras superar un tercio de su tercer año, como la confirmación de que nos encontramos ante algo muy grande que merece la pena disfrutar mientras dure la mecha.

Facebooktwittergoogle_plus

Un pensamiento en “You are being watched…”

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *